En el ámbito de la impresión 3D en metal, la idea de la asequibilidad puede parecer a menudo una contradicción. Esta tecnología, aunque transformadora, tradicionalmente se ha asociado con barreras de coste prohibitivas. Sin embargo, Rapidia, un destacado fabricante de impresoras 3D de metal con pasta metálica a base de agua, está redefiniendo esta narrativa con la presentación de su impresora 3D de metal Conflux 1, ahora disponible a un precio innovador de 99.000 USD.
Una historia de disrupción
La trayectoria de Rapidia hacia una mayor asequibilidad ha estado marcada por la innovación y la disrupción. La empresa inició una alianza con ExOne en 2020, en la que ExOne comercializó bajo su marca su impresora de pasta metálica y su horno compacto de sinterización. Esta colaboración brindó a Rapidia acceso a la marca consolidada y a la red de distribución de ExOne, al tiempo que ampliaba la cartera de ExOne. Sin embargo, con la adquisición de ExOne por Desktop Metal a finales de 2021, la alianza llegó a su fin.
Tras este cambio, Rapidia emprendió la misión de crear su propio equipo de ventas y su propia red. Al controlar todo el recorrido del cliente, Rapidia logró hacer más accesible su plataforma de fabricación aditiva de metal Conflux 1. Los paquetes de hardware actuales, que consisten en una impresora y un horno de sinterización al vacío, ya están disponibles desde 99.000 USD.
Conflux 1: Un factor decisivo
Conflux 1 funciona con Metal Paste Deposition, una tecnología que imprime una pasta metálica aglomerada y fluida. La pasta se seca capa por capa, creando piezas en verde con un 90% menos de aglutinante que el presente en los filamentos metálicos o en los materiales de alimentación de Metal Injection Molding (MIM). Al tratarse de un proceso a temperatura ambiente, Metal Paste Deposition no está limitado por la velocidad de fundir y luego enfriar los soportes poliméricos. Además, el bajo contenido de aglutinante permite que las piezas en verde se introduzcan directamente en ciclos cortos de sinterización, omitiendo la etapa de desaglomerado y, en última instancia, produciendo muchas piezas acabadas en menos de 24 horas.
Hacer accesible la impresión 3D en metal
El CEO de Rapidia, Artem Bylinskii, comentó el compromiso de la empresa con la accesibilidad y afirmó que su tecnología de impresión en metal es reconocida por su facilidad de uso y su bajo coste operativo. Expresó la disposición de Rapidia a ser más proactiva y disruptiva al hacer que su tecnología sea más accesible también en términos de precio.
Añadió además que existe una brecha en la fabricación aditiva de metal porque el coste de entrada para las soluciones de producción es increíblemente alto. Los modelos tradicionales a menudo implican que las empresas pidan prestado más de medio millón de dólares para adquirir esa capacidad, lo que supone un riesgo importante. Con la nueva política de precios de Rapidia, el objetivo es ofrecer una solución de producción más escalable, en la que las empresas puedan empezar con unas pocas máquinas y luego seguir añadiendo impresoras a su flota a un coste fácilmente asumible.
En conclusión, la asequibilidad de la impresora 3D Rapidia representa un cambio de paradigma en la industria de la impresión 3D en metal. Al hacer la fabricación avanzada más accesible, Rapidia no solo está democratizando la tecnología, sino también permitiendo a las empresas aprovechar los beneficios de la impresión 3D en metal sin la carga de costes exorbitantes. Este desarrollo tiene un potencial significativo para impulsar la innovación, acelerar los ciclos de producción e impulsar el crecimiento en una multitud de sectores.